Millones
de ceros y unos,
miles y
miles de archivos,
centenares
de usuarios rendidos,
decenas
de programadores,
unos
cuantos ordenandores,
y un
solo software, amigos.
Una gran tela de araña,
de Rtls, inis, servers,
operaciones, exes,
consultas en maza,
señores, un soft de raza.
Movics les hago presente.
Yo no
estuve en el apronte,
hace
ocho años fue,
pero
contaré lo que se
de los
años que he vivido,
de los
momentos perdidos,
de lo
que vi y programé.
Dicen
que el nacimiento,
a Cabs
vino a piantar,
tristeza
y felicidad,
prometieron
sus creadores,
y no se
equivocaron señores,
algo de
eso siempre hay.
Unido a
VMS,
y a
archivos indexados,
a
viajado por todos lados,
Yanquilandia
fue a visitar,
Nicaragua,
Panamá, Uruguay,
lo han
tenido instalado.
Demasiados
programas,
para
poder recordar,
imposibles
de listar,
sin
olvidarme ninguno,
se
ofenderá más de uno,
solo el
ABD(*) voy a nombrar.
Movics
no escapa al país,
y al
malestar general,
hace
unos años atrás,
programar
era otra cosa,
programábamos
con gaseosa,
ahora
con agua y pan.
El usuario
tenía razón,
lo
pedían, lo tenían,
no
importa quien lo requería,
nosotros
sin pensar,
empezábamos
a desarrollar,
casi
cualquier porquería.
Ahora
con el ajuste,
a nadie
le damos bola,
no hay
que gastar guita ni en joda,
solo
mantenimiento,
algún
proyectito abierto,
o alguna
continua mejora.
Hay que
justificar gastos,
los
proveedores, las compras,
los
resultados no importan,
se
labura por un motivo,
alcanzar
los objetivos,
y que
nos sobre más torta.
Cambian
las variables de entorno
cambia
el modo de programar,
ahora lo
quieren migrar,
y
aquellos que fueron creadores
casi
aseguro señores,
no se
los ve programar.
Igual
queda el estilo,
se
conserva lo escencial,
el
canyengue, el arrabal,
hecho
por criollos de leyes,
Movics,
igual que los jueces,
ha nacido
pa’ fallar.
Movics… se te ve tan viejo,
los años te han cambiado,
en tus adentros bugs hemos
dejado,
cansado te debes sentir,
cuanto más podrás sobrevivir,
mientras que tantos te metamos
la mano.
El Pueta Palcu®.
Un culpable más.
(*) ABD: Es un producto que publicita en las poesías del
Pueta.