2013, ¿Buena suerte? ¿Mala suerte? … ¿Quién sabe?


Siento que soy nuevo,
aunque hace mucho estoy acá,
pispeo las cosas pasar,
entre gente desconocida,
veo algunas caras amigas,
y creo volver a empezar.

Con muchos lectores lejos,
sin sponsor, ni editor,
en picada y sin control,
escribo estos nuevos versos,
esperando no sean adversos,
en la nueva situación.

Fue un dos mil trece raro,
con cosas extravagantes,
reuniones desopilantes,
que no podía entender,
si hasta he llegado a ver,
empleados con turbantes.

Como a purretes de grado,
nos dieron una inducción,
seguida a continuación
de un examen algo complejo,
y para que seamos parejos,
nos mandaron a nivelación.

Pero el clima no mejora
y la escuela occidental,
está resultando mal,
ya no hay remedio aquí,
recurrimos al Taishi,
a ver si puede ayudar.

Identificados con Google,
y buscando ser primeros,
de edificio nos movieron,
el lugar es fundamental,
pero algo salió mal,
y en Suipacha nos metieron.

Es un lugar diferente
digno de exhibición
en verano hace calor,
y en el invierno mucho frío,
les doy un consejo, amigo:
no usen el ascensor.

A veces la calle cierran,
si se arma bolonqui al lado,
no hay aire acondicionado,
el baño es de temer,
en planta baja suele llover,
debería estar clausurado.

Pero igual nos la bancamos
laburando día y noche,
con fuerza y sin reproches,
y cuando algo nos molesta,
como “Holly” con las puertas,
de frente vamos al choque.

Hacemos miles de tickets,
quejas, pedidos, reclamos,
y cada día peleamos,
por hacer un mejor lugar
y cuando quede genial…
nos piantarán a otro lado.

Pero la vida continúa
más allá del lugar,
seguimos yendo a morfar,
cumpleaños festejamos,
al futbol se sigue jugando,
hay nuevas mamás y papás.

Se festejan alegrías
y desgracias se comparten,
están los rituales de antes,
el mate entre las personas,
los viernes de las cremonas,
las charlas y los amantes.

Se nos sigue yendo gente
y nunca falta al que rajan,
a veces por meter la pata,
a veces por diferente,
también vi volver a gente,
intentando buscar revancha.

Nos dieron la caja pan
con signos de devaluación,
hubo eventos de alineación,
y fiesta en la rural,
las Ds para transformar,
la semana de innovación.

Nuestro antiguo refugio,
ha sido desvalijado,
cuesta verlo desolado,
si hasta me puse a llorar,
cuando vi que en Central Park,
al ala norte cerraron.

Todavía sobreviven,
en Barracas compañeros,
y aunque mucho no nos vemos,
por un tema de lejanía
conservo con alegría,
los recuerdos de otros tiempos.

Rajaron a sus madrigueras
a varios de los gomias,
y eso abre una herida
que nunca se va a cerrar,
pucha que voy a extrañar,
compartir el día a día.

Proveedores, efectivos,
la diferencia es un papel,
lo que ordena es la ley,
puedo aceptar la razón,
pero acá en el corazón,
no lo llego a comprender.

Yo entiendo que la empresa,
tiene que ser rentable
y que para el área contable
y para algún otro sector,
sólo somos, en la ecuación,
una más, de tantas variables.

Pero aunque a veces me quejo
y me cuesta levantarme,
todavía siento agradable,
laburar en esta empresa,
porque tengo la certeza,
que hay mucha gente que vale.

En la búsqueda de ahorro,
TI siempre tiene el foco,
y como el AM dio poco,
y TGT no es lo deseado,
buscamos los resultados
en campos verdes… de otros.

Hubo un montón de proyectos
y de mucha variedad,
pero no lo tome a mal,
de uno sólo voy a hablar,
Amdocs le robo a los demás,
la mosca y la exclusividad.

De entrada no fue tan caro,
pero fuimos enroscados,
porque quedamos atados
y cualquier cambios que pidas,
aparecen con la guillotina,
y te empernan de parado.

Amdocs es el nuevo rey
y llegó para quedarse,
y además para apropiarse,
las sillas, los monitores,
las salas de las reuniones,
las impresoras, los cables,
el café y los estantes,
el escritorio, la cajonera,
el ventilador, la heladera,
el teclado y el ratón,
la mesa y el pizarrón,
no lo digo por difamar,
yo le puedo asegurar,
que vi lo que estoy contando,
si me despierto soñando,
que me roban mi lugar.

Out of the box, discovery,
prescoping, hlds,
action ítems, idds,
disrupt and scope change,
soft lunch and esb,
delivery and change request.

Gringuerías sin sentido,
que no llego a interpretar,
son excusas para facturar,
ante un cambio o pedido,
no importa si grande o mínimo,
mucho te van a cobrar.

A pesar de todo lo dicho,
al objetivo llegamos,
con un soft lunch dibujado,
pero digno de admiración,
hubo que darle un empujón,
pero hicimos un llamado.

Y al poco tiempo de arrancar,
a implantar la solución,
laburando un montón,
extranjeros y argentinos,
se cumplió otro objetivo,
se migró el primer millón.

Hubo festejos y risas
y en el medio de la joda,
un upselling que se asoma,
un juez y una intervención,
un cliente que se portó,
parecía que era broma!

Y como diría Sueiro,
esto recién empieza,
recién armamos la pieza,
de una casa imaginaría,
estamos lejos de la hazaña,
pero mucho no interesa.

Movics, Siscel, Atis,
Pionner, Cota, Macval,
Prisma, Amdocs, el Portal,
Calipso, Git, Sivetel,
GPyM, Fact PC,
entiéndalo, me da igual.

No me importa el sistema,
lo importante es otra cosa,
por más que suena ambiciosa
mi pelea es más profunda,
escuché y no se confunda.
¡Yo lucho por la Gaseosa!

Te quedaste o te fuiste,
será el fin o seguiremos,
cumpliremos los deseos,
encontraremos lo que buscamos,
será bueno o será malo,
no hay nadie que pueda saberlo.

Ya no busco la quimera
de tesoros escondidos,
creo que los objetivos,
una excusa solo son,
lo que llena el corazón,
es el amor y los amigos.

Póngale el nombre que quiera
a la meta que buscamos,
tome el camino largo
o el que más le guste a usted,
que yo siempre estaré,
caminando a su lado.


...feliz año 2014 lector amigo, feliz 2014 Movics y Legados, feliz 2014 Amdocs.
Hoy brindo porque algún día, los sistemas sean reemplazados por las personas…
…Muchas felicidades le desea…

El Pueta Palcu®.
… bueno o malo? Quién sabe?

Fábula China



Hace muchos años, en una pobre aldea china, vivía un labrador con su hijo. Su único bien material, aparte de la tierra y de la pequeña casa de paja, era un caballo que había heredado de su padre.
Un buen día el caballo se escapó, dejando al hombre sin animal para labrar la tierra. Sus vecinos – que lo respetaban mucho por su honestidad y diligencia – acudieron a su casa para decirle cuanto lamentaban lo ocurrido. Él les agradeció la visita, pero preguntó:
- ¿Cómo podéis saber que lo que ocurrió ha sido una desgracia en mi vida?
Alguien comentó en voz baja con un amigo: “él no quiere aceptar la realidad, dejemos que piense lo que quiera, con tal que no se entristezca por lo ocurrido”. Y los vecinos se marcharon, fingiendo estar de acuerdo con lo que habían escuchado.
Una semana después, el caballo retornó al establo, pero no venía solo: traía una hermosa yegua como compañía. Al saber eso, los habitantes de la aldea, - alborozados, porque solo ahora entendían la respuesta que el hombre les había dado – retornaron a casa del labrador, para felicitarlo por su suerte.
- Antes tenías solo un caballo, y ahora tienes dos. ¡Felicitaciones! – dijeron.
- Muchas gracias por la visita y por vuestra solidaridad – respondió el labrador. - ¿Pero cómo podéis saber que lo que ocurrió es una bendición en mi vida?
Desconcertados, y pensando que el hombre se estaba volviendo loco, los vecinos se marcharon, comentando por el camino “¿será posible que este hombre no entienda que Dios le ha enviado un regalo?”
Pasado un mes, el hijo del labrador, decidió domesticar la yegua. Pero el animal saltó de una manera inesperada, y el muchacho tuvo una mala caída, rompiéndose una pierna.
Los vecinos retornaron a la casa del labrador, llevando obsequios para el joven herido. El alcalde de la aldea, solemnemente, presentó sus condolencias al padre, diciendo que todos estaban muy tristes por lo que había sucedido.
El hombre agradeció la visita y el cariño de todos. Pero preguntó:- ¿cómo podéis vosotros saber si lo ocurrido ha sido una desgracia en mi vida?
Esta frase dejó a todos estupefactos, pues nadie puede tener la menor duda de que un accidente con un hijo es una verdadera tragedia. Al salir de la casa del labrador, comentaban entre sí: “realmente se ha vuelto loco; su único hijo se puede quedar cojo para siempre y aún tiene dudas que lo ocurrido sea una desgracia”.
Transcurrieron algunos meses y el Japón declaró la guerra a China. Los emisarios del emperador recorrieron todo el país en busca de jóvenes saludables para ser enviados al frente de batalla. Al llegar a la aldea, reclutaron a todos los jóvenes excepto al hijo del labrador, que estaba con la pierna rota.
Ninguno de los muchachos retornó vivo. El hijo se recuperó, los dos animales dieron crías que fueron vendidas y rindieron un buen dinero. El labrador pasó a visitar a sus vecinos para consolarlos y ayudarlos, ya que se habían mostrado solidarios con él en todos los momentos. Siempre que alguno de ellos se quejaba, el labrador decía: “¿cómo sabes si esto es una desgracia?”. Si alguien se alegraba mucho, él preguntaba: “¿Cómo sabes si eso es una bendición?”
Y los hombres de aquella aldea entendieron que, más allá de las apariencias, la vida tiene otros significados. 

Adaptación de Paulo Coelho.