Cuestión de ganas





Hace mucho que no escribía,
fuera del saludo anual,
y no era que estaba mal
sino simplemente esperando,
que realmente suceda algo,
que me den ganas contar.

Hoy volví a mi sucucho,
cansado pero contento,
y sentí que era el momento,
pa’ ponerme a laburar,
hoy tengo ganas de hablar,
ibuprofeno por medio.

Arrancamos bien temprano
con un poco de demora,
no fue exacta la hora
pero no hubo mucha queja,
amenizamos la espera,
morfando una pastafrola.

Para llegar hasta el Claver
la tuvimos que ir remando,
casi terminamos chocando
y nos perdimos sobre el final,
dimos unas vueltas de más
al son de Recalculando…

Nos recibieron de diez
Jaime y toda su gente,
facturas, café caliente,
y ganas de compartir,
se los veía feliz
de tenernos ahí presentes.

Agustina y su equipo,
todos de la Fundación,
que nos dieron el empujón
para ayudar a esta escuela,
nos regalaron remeras
y nos pusieron en acción.

Los más serios se fueron,
con los Robots a jugar,
Rava fue a saludar
y a responder lo que sea,
la pregunta fue sincera
3G algún día va a andar?

Y 4G? Y 5G?
los pibes nada guardaron,
preguntaron y preguntaron,
sin nada que ocultar,
el resto fuimos a pintar
parecía más relajado.

A unos pocos les tocó,
aulas y el laboratorio,
que no era nada cómodo,
lo debo reconocer,
no era fácil de hacer,
fue un laburo meritorio.

Por suerte había alguno
que ya sabía pintar,
comenzar a guiar
y acomodar los colores,
que me pareció a mi señores,
eran algo institucional…

También se corrió el rumor
que iba a haber costureras,
pero se suspendió la tarea
por falta de personal,
Fabi iba a liderar
y eso asusto a las fieras.

Todo el resto de voluntarios
nos mandaron para el muro,
el lugar parecía mudo
sólo líneas y mucho blanco,
pero cuando ibas averiguando,
detrás había mil mundos.

Con Celma como gurú,
Celi y Fabi al mando,
nos fuimos acomodando
de a poco y con voluntad,
alguno hubo que retar,
pero todo salió andando.

Si ibas a pedir blanco
te rajaban sin chistar,
de otro color se podía hablar,
pero había confusión,
si les pedías marrón
de cómo se debía armar.

Lacaze andaba distraído
y lo pusieron a pintar,
Di Meo lo pudo notar
desde adentro del salón,
y escondido ahí quedó,
hasta que se pudo piantar.

La comida fue estupenda
la verdad comimos bien,
con amor y calidez,
con Maru a la cabeza
y un equipo con destreza
nos atendieron de diez.

Hubo momentos de tensión,
por un rodillo que se partió
y algún pincel que faltó…
“Presupuesto ya no hay!”,
se escuchó alguno gritar,
pero igual se consiguió.

Entre la gente de IT,
Tiscornia estaba infiltrado,
y se escuchó a un desubicado,
diciendo que era un “Shadow”,
enseguida lo calmaron,
y pudo seguir pintando.

Hubo que cambiar unas líneas
porque estaban al revés,
Celma tomó un pincel
y lo cambió con simpleza,
hubo caras de sorpresa,
“Un cambio sin change request?”

El color para el dofon
aún no estaba definido,
“Más tarde lo decidimos”,
dijo la artista a cargo,
Sole no pudo aguantarlo
y le abrió un AI al equipo.

La gente del laboratorio
fue la última en terminar,
nadie los fue a apurar,
y muy por el contrario,
hubo más de un voluntario,
que se sumó a ayudar.

Sobre el fin de la jornada,
Dupuy estaba cansada,
organizadora destacada,
no descansó ni un minuto,
si hasta el final del pucho,
te acercabas y te mangueaba.

Lo que sentí ese día,
es difícil de escribir,
sólo les puedo decir,
que te llena el corazón,
si se le da la ocasión,
no puede dejar de ir.

Ya el en viaje de regreso
cansados de laburar,
nos pusimos a charlar,
y entre mates se escuchó,
a un pelandrum que soltó,
una frase para pensar…



“No esperes a estar aburrido, para buscar el sentido de tu vida.”




Muchas gracias a la Fundación.
Muchas gracias a los que ayudaron a organizar.
Muchas gracias a Jaime y a los chicos por dejarnos estar ahí.
Muchas gracias a cada uno por estar y devolverme las ganas de escribir.



El Pueta Palcu®.

…con ganas de seguir peleando.