La máquina de gaseosa

La máquina de gaseosa
fragmentos encontrados entre los objetos perdidos de República


1999

La máquina de gaseosas,
la máquina de café,
yo no sé si sabe usted,
pero el nuevo envase,
diceBorgia” por delante.
y “Lucrecia” en el revés.

2000

No me pregunte amigo,
mejor hablemos de otra cosa,
la protesta es silenciosa,
la bronca no me deja hablar,
no pienso ni mencionar,
el robo de la Gaseosa.

2001

Brinde y pida que vuelva,
la alegría, la joda,
los premios, la festichola,
los tickets, el día familiar,
la ayuda al escolar,
y la Pepsi o la Coca-Cola

2002

Solucioná tus problemas,
llamando por cualquier cosa,
respuestas maravillosas,
a su pedido gentil,
salvo que quieras pedir…
“La máquina de gaseosas”

2003

A esta altura del poema
llega la parte emotiva,
que la gente es divina,
que la amistad, maravillosa,
pero saben una cosa
esta vez voy a cambiar,
con un grito he de cerrar:
QUE DEVUELVAN LA GASEOSA!

2004

Podrá cambiarme la vida,
mis poesías y mis prosas,
mis amigos y mis cosas,
podrá cambiar mi futuro,
pero no cambiará, le aseguro,
mi lucha por la gaseosa(1).


(1)  No es la primera vez que el Pueta nos hace escuchar en su reclamo por la gaseosa, sin ir más lejos cuentan que participó en un desayuno presidencial, en el cual se levantó indignado por la ausencia de gaseosa en la mesa, diciéndole en la cara al presidente de la compañía, las siguientes palabras: “Ningún jugo de naranja, ni ningún café, callarán la Sed de Protesta del Pueta. Yo exijo gaseosa, si quieren que permanezca en este desayuno”, un verdadero acto de grandeza, una heroica demostración de los valores y una terrible forma de dejar aquella reunión, de ahí que todos piensen que Palcu nunca participó en un desayuno presidencial.
También ha sido muy conocida su lucha por mejorar aquel paraje inhóspito, llamado Amstrong, que poblaban unos rebeldes, que el poder supremo desterró para evitar que el resto de la tribu se contagie.  Cuentan que en las últimas navidades se lo vio, al Pueta, saltando el portón metálico del descampado de la calle Velez Sarsfield, en busca de ramas para armar su propio arbolito de navidad, ya que la diligencia del correo que los repartía, no se animó a llegar hasta tierras tan lejanas.
Pero dónde empezó su fervor por la gaseosa? Por qué poesía tras poesía el Autor insiste en reclamar por una causa, que a priori parece perdida?
Bueno la respuesta es simple y cada uno de lo amigos del Pueta la saben y eso hace que Palcu nunca renuncie a su reclamo.
Este humilde editor se suma hoy al pedido y reclama, exige, ordena y suplica que, por favor, vuelva la gaseosa a nuestras vidas.

2005

Rebautizaron la empresa
en el año que pasó,
se ganó y se perdió,
sucedieron muchas cosas,
pero la máquina de gaseosa,
lamentablemente no volvió.

2006

Empecemos por las desgracias
que no han sido poca cosa,
y aunque la gente estaba ansiosa
esperando el milagro,
hemos vivido otro año,
sin máquina de gaseosa(2).

(2)  Recuerdo al Pueta en una de las tantas visitas a mi oficina, contarme con melancolía las épocas de la máquina de gaseosa. “No creo que todo tiempo pasado haya sido mejor”, me dijo, “pero los tiempos de la gaseosa estaban plagados de alegrías. No digo que ahora no las haya, pero siempre faltan dos guitas pa’ el sope. Sabe qué, gomia editor? Creo que un día volverá la gaseosa, lo pienso cada vez que veo a mi alrededor, la gente se lo merece. Si ya sé, no todos, pero hay muchos que si. Yo pensé que este año iba a volver, empiezo cada año esperando que vuelvan esas dos guitas que nos birlaron hace unos años. No, no se equivoque, esto no es una protesta. Para mi la gaseosa paso a ser el deseo de vivir en un mundo ideal, en un mundo de fantasía, en un mundo mejor.”, terminó de decir esto y con los ojos más triste que nunca, estrecho mi mano, me abrazó de manera fraternal y se fue, sin siquiera pedirme dinero en aquella oportunidad.
Creo que aquel día me sentí orgulloso que el Pueta siga trabajando con mi editorial, a pesar que nunca haya conseguido ganar dinero con sus trabajos.

2007

Vuelvo entonces a abrir mis ojos
y veo una imagen borrosa,
el espejo muestra cosas
y motivos para luchar,
y vuelvo entonces a gritar:
¡QUE DEVUELVAN LA GASEOSA!

2008

Ahora!!! Ahora… Ahora???
lo mejor para trabajar?
Yo no quiero mariconear
pero igual lo voy a batir,
usted me lo hace sentir
cada vez que me da su mano,
cada vez que está a mi lado,
cada vez que tengo su ayuda,
amigo lector no tenga duda
que mientras quiera luchar,
parado yo he de estar(5)
a su lado y dispuesto,
a jugarme por completo,
a luchar por cada cosa,
pequeña o grandiosa,
no me importa el tamaño,
seguiré por muchos años…
…reclamando la gaseosa.

2009

Escribo y cada estrofa
mezcla esperanza y tristeza,
y le grito en todas ellas:
que devuelvan la gaseosa!

2010

…Igual sigo eligiendo
cada una de esas cosas,
las espinas y las rosas
comparten mismo rosal,
sigo firme en mi lugar,
luchando por La Gaseosa.

2011

Arrancó un nuevo camino
con enseñanzas valiosas,
nuevas poesías y prosas,
nuevos destinos y amigos,
pero un mismo desafío,
recuperar la gaseosa!

2012

No juzgue a mi protesta
de frívola o ambiciosa,
no piense que es poca cosa,
o que no tiene sentido,
mi queja tiene un motivo,
que devuelvan la gaseosa.

2013

No me importa el sistema,
lo importante es otra cosa,
por más que suena ambiciosa
mi pelea es más profunda,
escuché y no se confunda.
¡Yo lucho por la Gaseosa!

2014

Se llevan al director,
junto con todas sus cosas,
empresa inescrupulosa,
conquistadora de tierras,
lleven todo lo que quieran,
y devuelvan la Gaseosa!(4)

(4)  Mas de uno se estará preguntando porque volví; les voy a aclarar para que no anden diciendo macanas.
Hace un tiempo me fui a laburar como editor a Europa, buscando nuevos horizontes, nuevos desafíos y más dinero. Encontré todo eso y más, la nueva editorial me dio todo lo que buscaba, bueno casi todo, en realidad las oficinas eran mejores, el lugar era sin dudas ideal, me sentía en Google; pero le faltaba algo.
No tenían máquina de gaseosa.
Sé que es difícil de creer, pero a pesar de estar en el primer mundo no había, pero eso no fue lo que me hizo decidir volver.
Cuando noté esta ausencia empecé a preguntarle a la gente y nadie entendía de lo que estaba hablando, me costó pero al final, después de mucho tiempo, encontré un grupo de gente que sabía de lo que hablaba. Les dije que teníamos que reclamar por el regreso de la máquina, que teníamos que alzar la voz para recuperar lo perdido; pero nadie quiso acompañarme. Los pocos que habían vivido aquellos tiempos ya no querían seguir luchando, estaban convencidos que era una lucha perdida. La única lucha que se pierde es la que se abandona les grité en la cara, pero no se inmutaron.
Esa misma noche armé mi valija y me vine para acá.
Ni bien llegué a Ezeiza me lo encontré al Pueta en el aeropuerto, primero me puso excusas extrañas para justificar su presencia allí y luego me confesó que había ido a recibirme. Me pidió que vuelva a editar sus trabajos, me dijo que cada vez estaba más difícil conseguir gente que luche por los mismos ideales que él.
No lo dude ni un instante, le dije que si enseguida, porque eso era lo que había regresado a buscar y porque no tenía otra cosa que hacer.
Les aclaro para que no anden diciendo macanas, volví porque allá no estaba el Pueta, ni los lectores, ni el deseo de la gaseosa. 
Sí, es verdad, volví porque me rajaron.

2015

Viejo, triste y solitario,
tratando de no aflojar,
aún me podrán escuchar
peleando por algunas cosas,
¡Devuélvannos la gaseosa!
gritaré hasta el final.


Continuará...

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